En primer lugar, el juez trabaja comparando cada perro con el estándard oficial descrito para el individuo ideal de esta raza. Dichos estándares, que describen la morfología y el temperamento, son establecidos por las grandes asociaciones de criadores (Federación Cinológica Internacional, American Kennel Club, etc.). Entre todos los perros presentados, el juez selecciona aquellos que más se aproximan a sus respectivos estándares.
No obstante, al juzgar a los perros con relación a un estándard diferentes jueces clasifican de manera distinta a los mismos perros. Esto se debe a que entran en juego varios factores, como el factor individual del juez, es decir, su interpretación personal del mismo con relación al estándard, en función de su experiencia, sus preferencias y a la importancia dada a ciertos criterios respecto a otros, o el factor individual que resulta de la pareja formada por el perro y su amo. Además, no siempre se encuentran los animales en el mismo estado de salud, la temperatura externa puede afectar más a ciertas razas, etc.
Suele resultar útil observar al juez ante el cual tendrá lugar la presentación, a fin de conocer mejor sus preferencias y sus expectativas. En cualquier caso, se debe aceptar de manera correcta el resultado al final del concurso incluso cuando no se obtenga la clasificación esperada.
Los parámetros que se utilizan para definir la calidad de un perro en general son:
– La Tipificación, es decir, todas las características que constituyen la diferencia con las otras razas.
– La Armonía, el Equilibrio. Por ejemplo, una cabeza puede ser muy bella pero no corresponder con el volumen requerido por la raza, con relación al cuerpo.
– La Personalidad. El carácter es fundamental. Si es tímido, agresivo o perezoso no podrá realizar la tarea que se le reserva.
– La Estructura. Es sumamente importante que el perro posea un esqueleto y una masa muscular correctas. Estas características se examinan minuciosamente, tanto cuando el animal está quieto como cuando se desplaza (paso, trote).
– La Presentación general del perro, pelos, peso, peluquería, limpieza.
La definición de un “buen” perro podría ser: presentar el mayor número de características comunes a su sexo y raza, así como tener un temperamento correcto, una condición de presentación y de adiestramiento suficientes para mostrar sus cualidades rápidamente.
A los ganadores de la clase abierta, si el Juez lo estima conveniente, se concederá el C.A.C.. En las exposiciones internacionales, además se podrá conceder el C.A.C.I.B.. El C.A.C.I.B y el C.A.C no pueden ser concedidos nada más que a un perro de primera clase entre los excelentes. Al segundo ejemplar se le puede conceder el Reserva de C.A.C. y Reserva de C.A.C.I.B.. No es obligatorio otorgar el C.A.C, C.A.C.I.B o sus reservas. Pueden quedar perfectamente desiertos.
© 2026 Hayato Kumi. Todos los derechos reservados